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Apuntes: 

TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN EN ENFERMERÍA.

Profesor: Luis Cibanal.

TEMA 2. IMPORTANCIA DE UNA BUENA OBSERVACIÓN PARA UNA COMUNICACIÓN ADECUADA.

OBJETIVOS:

Distinguir entre: mirar, observar, interpretar, proyectar.
Conocer las bases de una buena observación.

CONTENIDOS:

2.1. Definición de observación.
2.2. Precisión de los términos: Percepción, proyección, interpretación, observación.
2.3. Objetivos de la observación aplicada a los cuidados enfermeros.
2.4. Aspectos a tener en cuenta al hacer una observación.
2.5. Obstáculos o dificultades al hacer una observación.

IMPORTANCIA DE UNA BUENA OBSERVACIÓN PARA UNA COMUNICACIÓN ADECUADA.

En este capítulo lo que pretendemos es dar unas pinceladas, a modo de recuerdo, de ciertos aspectos de la observación que nos parecen muy importantes a tener en cuenta.

La observación es una de las funciones primordiales de la enfermera. Observar al paciente y utilizar la información así obtenida constituye un elemento básico para poder dar unos cuidados de calidad.

Sabemos, y tal vez se haya convertido en un cierto tópico, que una de las funciones de la enfermera es "ser los ojos, oídos, olfato, etc., del médico". La información recogida a través de una observación lo más objetivamente posible y bien estructurado, va a permitir al médico poder confirmar, o en otros casos, construir su diagnóstico. Sin la observación, o sin una buena observación, se corre el grave peligro de que al paciente se le hagan exámenes inútiles, con la consiguiente pérdida de tiempo y de dinero.

Nuestra profesión mostrará más su carácter científico, cuanto más sepa observar, (una buena parte de la información utilizada por la evaluación del estado físico y psicosocial del enfermo es obtenida mediante la observación) y por consiguiente después analizar, comparar, interpretar, etc. Si no hay observación no puede haber ciencia.

La observación de la enfermera viene constituida por los hechos observados o identificados respecto al enfermo o a la enfermedad.

2.1. Definición de observación.

Establecemos que la observación parte, en primer lugar de la reunión de datos sensoriales brutos y, a continuación, de su contenido, es decir: lo que uno ha visto, oído, entendido, sentido, etc. Observar es considerar con una atención sostenida lo que acontece en una situación concreta, es hacer un examen minucioso y reflexionado de esta situación.
La observación constituye un proceso activo que tiene un sentido, un fin propio.

2.2. Precisión de los términos: Percepción, proyección, interpretación, observación.

2.2. 1. Percepción
Es el acto mediante el cual el espíritu humano toma conciencia, a través de sus sentidos, de los objetos exteriores o de sus cualidades.
Ejemplo: oír música, sentir un olor, etc., son percepciones.
La percepción es pasiva y espontánea. Esta nos hace percibir las cosas en un momento dado y en función de nuestra disposición interna y externa.
Constatamos que la percepción es puramente individual, subjetiva, llena de errores o deformaciones, a causa de la relación tan individual que cada individuo mantiene con lo que le rodea.
Percibimos pocas cosas si no nos aplicamos conscientemente a tratar de grabar las cosas dentro de nosotros, de aquí que esta sea muchas veces incompleta y por tanto que necesitamos de la observación.

2.2.2. Observación.

Es la acción mediante la cual consideramos, con una atención sostenida e incondicional, los hombres o las cosas, con el fin de conocerlas mejor y teniendo siempre presente un objetivo muy concreto. De aquí que la observación sea un proceso activo y voluntario gracias a la atención prestada y teniendo siempre presente el objetivo que se pretende conseguir mediante esta. Es por tanto un proceso activo que exige por parte del observador un espíritu despierto, en estado de alerta, con el fin de poder hacer una observación minuciosa.
Observar es el arte de saber: pararse, concentrarse, estar presente, excluir toda otra preocupación momentánea, con el fin de ir hasta el fondo de la observación y llegar a ser aptos para comprender la situación. Escuchar, es decir, oír, saber escoger y analizar la información, discutir o dialogar, comprender, etc., mirar, ser discreto al hacer nuestras observaciones.

El valor de la observación depende de la enumeración precisa de los hechos y de las cosas observadas.

Estas deben de ser:
- precisas
- verídicas
- concisas
- completas
- selectivas
- discretas.

Al mismo tiempo es preciso adquirir el desarrollo progresivo de un espíritu clarividente que sea capaz de bien observar para después analizar o interpretar de manera exacta y concisa las cosas y los hechos percibidos y observados.

2.2.3. La interpretación.

Es la acción de explicar, de dar una significación clara a una cosa oscura. Esta permite ver si hemos observado bien las cosas. Toda observación da lugar a reflexiones. Esto significa que uno analiza, aprecia o estima en función de: unos conocimientos científicos precisos. Por ejemplo: biológicos, sociales, etc., teniendo unos conocimientos del hombre sano, enfermo, o del medio ambiente, etc.

Solamente las observaciones basadas en realidades científicas son válidas para permitir sacar ciertas deducciones o conclusiones. Por ejemplo: observamos que una persona tiembla, esto nos lleva a preguntarnos el porqué, y verificar lo que nos dice el paciente teniendo también en cuenta nuestros conocimientos. Pues si sólo nos quedamos con lo que vemos y directamente interpretamos sin verificar, nos podemos equivocar. Así, por el hecho de que la persona tiemble no podemos, sin más, deducir que es porque tiene fiebre, pues también puede ser debido a otros factores, como por ejemplo que tiene frío, o que está muy angustiado, etc.

A menudo hay el peligro de que cada uno de nosotros tienda espontáneamente a atribuir un sentido preciso a lo que vemos y entendemos. Así es frecuente ver que una persona se mueve mucho, y en vez de decirle: "veo que te mueves mucho, estás inquieta, preocupada, ansiosa ... ?", directamente decimos: esa persona está muy nerviosa, cuando lo que está sintiendo tal vez sea preocupación o inquietud.

Aún más, con frecuencia observamos que en el dossier de enfermería aparecen frases como: la Señora X está muy nerviosa, sin especificar qué es lo que ha observado la enfermera para sacar esa conclusión, lo cual se puede prestar a pura subjetividad e incluso falsa interpretación.

Lo más lógico y coherente es describir lo que observamos. Por ejemplo, la Señora X no ha parado de moverse en su habitación, se sentaba, se levantaba, daba unos pasos, se volvía a sentar, levantar, etc., le he dicho que estaba observando que ella se movía mucho, y por tanto le he preguntado si estaba nerviosa, y me ha dicho: sí, bueno, no, que estaba preocupada porque su marido le había dicho que vendría sobre las nueve y no había llegado todavía, etc.

Es decir, debemos observar con precisión los gestos, actitudes, etc., del paciente, reflejarle lo que observamos e incluso lo que nosotros interpretamos respecto de esa observación, a fin de que el paciente nos la confirme o nos rectifique, y después señalar en el dossier lo que hemos observado, lo que hemos interpretado nosotros, y lo que nos ha dicho el paciente respecto a nuestra interpretación. Si no estamos de acuerdo con la interpretación del paciente, señalar como hipótesis nuestra interpretación. Todo esto evitará ciertas interpretaciones muy gratuitas debido a que no se transcriben los hechos, para ver si todos, teniendo presentes los mismos hechos, los interpretamos de la misma manera.

2.2.4. Proyección.

Es cuando el individuo se siente en un estado de bienestar, y principalmente de malestar respecto a sí mismo o a la realidad, y proyecta este su estado - de impulsos, sentimientos, pensamientos, motivaciones, etc.- sobre los otros, dando por supuesto que no es, él el que tiene el problema, sino que son los otros. Por ejemplo: "una enfermera se equivoca de medicamento, y en vez de asumir su error, busca el pretexto diciendo: la culpa la tiene el paciente A. que me distrajo con su pregunta".

A menudo resulta, que preocupados por nuestros problemas, miedos, angustias, ansiedades, etc, no observamos con objetividad la realidad, sino tamizada o deformado por nuestro miedo, ansiedad, etc. Esto hace que proyectemos nuestra imagen de la realidad y demos como objetiva la imagen que nosotros hemos proyectado, lo cual como es lógico, es una fuente de errores y en ciertas situaciones, de graves problemas.

2.3. Objetivos de la observación aplicada a los cuidados enfermeros.

La enfermera debe concentrar su atención sobre lo que busca a fin de que sus observaciones sean lo más exactas posibles. La observación no es un fin en sí misma.

Distinguimos principalmente los objetivos siguientes:
· precisar las necesidades y los problemas del enfermo con el fin de desarrollar un plan de cuidados adecuado.
· Ayudar al médico a poder establecer un diagnóstico.
· Darse cuenta de la eficacia (o ineficacia) del tratamiento prescrito por el médico.
· Recoger información del paciente para después compartirla con los otros miembros del equipo.
· Prevenir las complicaciones y sus secuelas a fin de observar los signos de la enfermedad, etc.
Y sobretodo, observa a la persona enferma, ya sea que ésta manifieste o no ciertos síntomas o signos de la enfermedad, a fin de que ésta pueda expresar, si es posible, lo que ella vive, siente, experimenta, etc.

2.4. Aspectos a tener en cuenta al hacer una observación.

2.4.1. La observación no es algo innato, es un aprendizaje que tenemos que realizar.

Cuántas veces no nos ha pasado que teniendo el objeto delante de nuestros ojos no lo hemos visto, y sin embargo estaba ahí el objeto desde el primer momento. Esto también nos pasa respecto a los pacientes. Veamos algunas sugerencias que puedan ayudarnos a aprender a mejor observar:

Tenga cierta idea de lo que busca antes de iniciar su observación. Pregúntese continuamente qué y cómo, por ejemplo:
- ¿qué síntomas debe buscar en este paciente?
- ¿qué medidas de seguridad deben emplearse con este paciente? ¿Se han empleado ya?
- ¿Cómo es el medio ambiente del paciente cuando ha concluido su asistencia?
- ¿Qué está haciendo cada persona en este momento?
- Etc., etc.

Seamos cuidadosos en observar todos los aspectos de la atención del paciente y de su medio; esto incluye la atención que está recibiendo y la que ha recibido.

Considere a cada persona como individuo. Si ha de determinar qué observar en la atención de un paciente, necesitar pensar en sus necesidades individuales. Cuando observe a alguien trabajando, compare la atención que está dando con la que es capaz de dar. De esta manera considerar sus aptitudes, emociones y diferencias.

Trate de ser objetiva en lo que ve. Es un hecho experimentado frecuentemente que si 8 personas observan determinado incidente y luego intentan describirlo, aunque haya puntos comunes, se observa que hay versiones diferentes. Todas tendrán su propia interpretación del incidente, e incluso más, todas estarán seguras, dentro de sí, de que lo que vieron sucedió como lo describen.

Esto nos lleva a la conclusión de que la observación objetiva como tal es muy difícil, pues tiene mucho de subjetividad, pero tanto más tendrá de subjetividad cuanto menos observemos y cuanto menos verifiquemos lo que hemos observado a fin de distinguir lo que es observación de lo que es interpretación.

Por tanto la persona no es objetiva en sus observaciones, debido a que sus actitudes y motivaciones la obligan inconscientemente a pasar por alto o a exagerar ciertas cosas. No es raro que una persona sólo vea lo que desea ver.

Esta objetividad de la observación aún es más subjetiva cuando se observa a alguien a quien se aprecia o desprecia intensamente. Puesto que lo que el individuo cree que ve con frecuencia está controlado de ordinario por ideas, creencias o emociones preconcebidas acerca de la situación global, generalizar y buscar ejemplos para demostrar que tiene razón. Así por ejemplo si la enfermera piensa que todos los pacientes son "pacientes = pasivos", verá sólo aquellos que verdaderamente se muestran así, para de esta manera confirmar su idea.

Otra razón de esta falta de objetividad se debe a que la mente de una persona tiende a aportar parte de la acción que no ve, haciendo que los actos que observa la persona tengan sentido para ella. Por ejemplo: una enfermera "obsesionada" por la gravedad de algún paciente, si oye que la persona está respirando, como quien ronca, creer que está en estado de coma, y toda asustada llegar incluso a despertar al paciente; si éste tarda en despertarse, puede llegar incluso a afirmar que el paciente estaba en verdadero estado de coma.

Cuando una persona comprende la importancia de ser objetiva en sus observaciones, también comprende que se deben obtener todos los hechos para poder justificarse cualquier conclusión. Aceptar que algo ha pasado o que algo es verdad sin primero obtener datos substanciases invalida cualquier conclusión basada en estos supuestos. Se deben reunir todos los hechos antes de llegar a cualquier conclusión.

Intente ser exacta y objetiva en sus observaciones, tanto de los pacientes como de su grupo. Trate de obtener todos los hechos. Antes de llegar a cualquier conclusión, tenga datos suficientes. Se debe, también aquí, evitar el máximo de generalidades (el hecho de tener un olvido, no significa que la persona siempre se olvida) eliminaciones o distorsiones.

El conocimiento de que sus actitudes y emociones es probable que modifiquen lo que usted ve debe hacerla cuidadosa en sus observaciones. No olvidemos el desliz de pasar de la observación a la proyección, y así cuando está irritada y cansada, es posible que le alteren algunos incidentes, mientras que si está contenta, pasar por alto estos mismos incidentes.

Busque relaciones o asociaciones entre lo que ve y lo que parece ser la situación global

Cualquier incidente está formado por varias acciones separadas, cada una de las cuales tiene diferentes significados cuando se separan del incidente total. Por lo tanto, es necesario observar no sólo los pasos individuales de la atención de enfermería, sino considerarlos en relación con la asistencia global requerida por el paciente.

Observar cómo se adaptan todos los aspectos de la atención indicar, en cierto grado, la comprensión que la enfermera tiene en relación con las necesidades del paciente. Precise si cada una de las partes de la atención se ha dado correctamente, pero observe también si se ha empleado la sucesión de pasos y procedimientos adecuados.

Interésese por lo que ve. El interés le ayuda a hacer más completa y exacta su observación de detalles.
Interesarse por sus pacientes y por la atención de enfermería que reciben del grupo, aumentar su capacidad para ver lo que hacen, debido a que podrá dar mayor atención a los detalles de su trabajo. Si se concentra cuando busca conscientemente detalles podrá observar mejor.

2.4.2. Tipos de observación.

Podemos distinguir dos tipos de observación:
a) La observación no dirigida
Esta observación no es sistemática sino involuntario. Consiste en: estar prestos a escoger los hechos significativos que pueden aparecer en el campo de la observación. Esta actitud podría traducirse por la capacidad de estar atento a todo lo que pasa a su alrededor, permitiendo así la acumulación de cantidad de información que la persona no ha seleccionado ni sistematizado, pero que posteriormente podría servirle para determinar una cierta orientación o investigación, o la puesta en evidencia de algo inesperado e imprevisible.

Esta por tanto es menos precisa, menos sistemática, los objetivos que se tienen son de carácter global y no específico.

b) La observación dirigida.

Esta observación es sistemática y orientada hacia un objeto preciso. Esta supone haber hecho anteriormente una elección. Esta elección determina a la vez lo que deber o no seleccionar (o renunciar) en este tipo de observación.

Estos dos tipos de observación no se excluyen. Pueden ser complementarios. Sin embargo toda observación no dirigida es incompleta en su proceso y debe estar necesariamente acompañada de una observación dirigida.

En la práctica de los cuidados de enfermería, estos dos tipos de observación están presentes: la observación dirigida por ejemplo, se encuentra en la práctica clínica, así la observación de una persona que tiene una insuficiencia cardiaca implica necesariamente un control de la T.A., del pulso, un balance de los líquidos, del peso (elementos estos basados en un buen conocimiento de la fisiología). Del mismo modo que la práctica de un Proceso de cuidados estructura la observación de las necesidades del paciente a fin de mejor evaluarlo y mejor responder a sus necesidades.

Sin embargo, en otros dominios, la práctica de los cuidados de enfermería se caracteriza por una observación insuficiente, no sistemática e imprecisa. Uno puede hacerse una idea leyendo las hojas de información de la historia clínica del paciente, o escuchando las observaciones trasmitidas por los otros colegas o por los médicos.

Uno extrae a menudo los elementos siguientes:
. Observaciones no pertinentes: hechos extraídos que no tienen ninguna incidencia en el estado del enfermo.
. Observaciones no sistemáticas: prioridades no respetadas, valoración de los detalles no significativos, etc.
. Imprecisiones: utilización de términos que se prestan a interpretaciones diferentes (menos, más, un poco, ...) o haciendo uso de juicios de valor (bien, mal, amable, ...)

2.4.3. Observación del:

a) comportamiento no-verbal.
b) comportamiento verbal.
c) espacio vital

2.4.3.1. Obstáculos o dificultades al desarrollo del sentido de la observación.

La observación es algo que se enseña y se adquiere, varios son los obstáculos que se oponen a este desarrollo. Aparte de un mal funcionamiento de los órganos sensoriales, citaremos principalmente los siguientes:

La familiaridad:

Es corriente notar cómo todo aquello que nos es familiar lo tomamos como algo adquirido, lo damos por supuesto. Así por ejemplo, una enfermera puede creer e incluso estar convencida de que el estado del paciente, hoy es igual que el de ayer, porque ella no ha notado ningún cambio. Por tanto hay cambios, pero ella no los percibe, tan metida está en el mundo del paciente. Sin embargo debemos admitir que los individuos cambian continuamente. El enfermo que hemos observado ayer no es el mismo hoy. (Cuando esto acontece, es decir, cuando creemos que el enfermo de ayer es igual que hoy, hay el gran peligro de la cronicidad, nuestra y del paciente). También la enfermera cambia. ¿Cómo resolver este problema? Es preciso tomar conciencia de esta tendencia que se tiene a descuidar lo que nos es familiar, a tomarlo por adquirido. Cada día debemos de esforzarnos en ver y percibir a las personas y las cosas con ojos nuevos, y desde perspectivas diferentes. Esto quiere decir: tratar de ver, mirar, escuchar, etc., las personas familiares como si fuera la primera vez que las vemos, escuchamos, etc. Después de todo, es una gran verdad que cada día y momento es una nueva situación, por lo tanto no cabe ni la familiaridad ni la rutina.

Incapacidad de distinguir los datos brutos de las interpretaciones.

Una dificultad suplementaria a la observación parece estar en la ineptitud para distinguir lo que uno ve, entiende, siente, toca, etc. a partir de las interpretaciones personales que uno puede dar a los fenómenos, acontecimientos o situaciones. Por ejemplo, una enfermera dice que tal paciente "parece estar inquieto". Parece estar inquieto, constituye una interpretación de lo que ella ha visto, entendido u oído en su encuentro interpersonal. Sin embargo, lo que es importante es que la enfermera reúna los datos brutos que ha observado y que le han conducido a tal interpretación.

Una interpretación no es un dato bruto. Insistimos en que hay muchas enfermeras que confunden los datos observados con sus interpretaciones, y por consiguiente sacan sus conclusiones no de lo que han observado, sino de lo que han interpretado. Esto lo hemos experimentado con frecuencia en las clases cuando durante treinta segundos le decimos a un estudiante que exprese lo que quiera sin palabras. Después preguntamos al resto de los estudiantes lo que han observado y nos dan respuestas como estas: "estaba muy nervioso", "tenía prisa", "esperaba a alguien", "tenía angustia", "estaba aburrido", etc., etc., es decir todos hacen su interpretación, cada uno hace la suya (prueba de la gran subjetividad de la interpretación, pues el lenguaje no verbal es tan rico que se presta a múltiples interpretaciones), y en el fondo pocos dan datos de lo que han observado. Y es así cómo funcionamos en nuestro vivir de cada día, interpretando más que observando, de aquí que muchas veces sintamos gran conflicto en nuestras relaciones.

Incapacidad de utilizar todos los recursos de sus propios sentidos.

Cuando uno desea reunir varios datos brutos, no basta con ver y entender, es preciso que contribuyan los otros sentidos. Es curioso cómo nos limitamos en la observación. Así por ejemplo, cuando les he pedido a algunos estudiantes que observaran una planta, unos me han descrito la forma, lo que han visto, otros a lo mejor la han tocado, pero los más ni la han gustado ni olido. Es decir, que con frecuencia limitamos nuestros sentidos en la observación.

Incapacidad de cambiar de perspectiva.

Otra de las limitaciones de nuestra observación, es que con frecuencia nos paramos a ver las cosas desde una sola perspectiva, limitándonos por tanto enormemente la visión total del objeto percibido, y por tanto falseando la realidad, ya que damos una visión parcial de ella. Es por tanto, imprescindible que aprendamos a ejercitar todos nuestros sentidos, sin limitamos sólo a la vista.

Nuestro grado de ansiedad.

Sabemos que un cierto grado de ansiedad es bueno, pues nos pone en estado de alerta, favoreciendo incluso nuestra creatividad. Sin embargo demasiada ansiedad, disminuye nuestra capacidad de saber escoger y retener lo que pasa en el transcurso de una situación interpersonal e incluso puede conducir al observador a centrarse únicamente en los detalles más que en el conjunto de la situación. Ciertas investigaciones confirman los efectos de la ansiedad sobre la capacidad de concentrarse en los datos a observar y en el sentido que pueden darle a éstos.

2.5. Obstáculos o dificultades al hacer una observación

Señalaremos algunos de los más corrientes.

2.5.1. Los aspectos socio-culturales.

Para percibir se recurre frecuentemente a nociones, rasgos, tipos, categorías sociales que utilizamos frecuentemente, esto son saberes implícitos, es como una psicología popular (dichos, creencias, etc.).

En toda sociedad encontramos teorías psicológicas del comportamiento y de los sentimientos humanos, y es a partir de éstas como nosotros comprendemos a los otros, nos conformamos o nos justificamos ("Lo he hecho porque estaba furioso", se sobreentiende que el hombre colérico está ciego, esto es algo conocido por todos).

En otras sociedades se invoca a los espíritus... En occidente, dentro de ciertos límites se tiende a manifestar la alegría o la pena, mientras que por ejemplo en Japón la expresión de los sentimientos debe rigurosamente ser reprimida o está bien codificada.

2.5.2. Las representaciones colectivas.

Estas influencian también la observación. También los estereotipos, los prejuicios, los rumores, etc.
que nos hacemos de las personas van a influenciar nuestra observación.

Este conjunto de creencias, de actitudes colectivas y de valores que existen en cada cultura contribuye a una cierta uniformidad, selectividad, normativas, etc.

2.5.3. Las diferencias de percepción el tiempo y en el espacio.

La noción de tiempo en las culturas es diferente. En nuestra sociedad se le da mucha importancia al
futuro, hasta tal punto que podíamos decir que hay personas que sólo viven en el futuro. Se tiene la noción de tiempo que transcurre unida a la satisfacción o no de necesidades.

Esta noción no existe en las culturas que viven el presente, que no tienen la noción de duración, ni del tiempo que pasa.

La percepción es un acto dinámico, pero situado en un cuadro de referencias personales (historia personal), culturas, esquemas propios de percepción (utilización de nuestros sentidos, concepción de nuestro esquema corporal).

Así uno no ve de la realidad más que lo:
· que él quiere ver,
· que lo que espera ver,
· que lo que est condicionado a ver,
· que lo que nuestro espíritu desea ver.

La percepción depende del observador, de sus distorsiones, resistencias, conflictos personales, miedos, inseguridad, angustias, etc.

Generalmente utilizamos cuatro alternativas para resolver las dificultades de nuestras percepciones:
· negar la existencia del hecho significativo,
· deforinar el hecho significativo incorporando otros elementos, de manara que se le haga significativo,
· señalar la incoherencia del conjunto del comportamiento,
· aceptar este hecho significativo e integrarlo en su conjunto, pero reestructurando el estereotipo que se tiene.

2.5.4. La percepción del otro.

Sucede con frecuencia que antes de ver a una persona o de distinguirla de los otros ya nos formamos una idea de ella, corriendo el riesgo de estar influenciados por nuestras primeras ideas o percepciones y por tanto hay el peligro de no ver a la persona sino la imagen que nosotros nos hemos hecho de la misma.

2.5.5. Nuestra percepción es global.

No percibimos ni elementos aislados ni sumas de elementos, sino conjuntos. Percibimos hechos significativos, y percibimos diferentemente según el cuadro de referencia utilizado.

2.5.6. Nuestra percepción es selectiva.

Nuestros aparatos receptores son imprecisos, fluctuantes, variables. Tenemos cada uno nuestra propia manera de ver las cosas a causa de nuestras propias necesidades, fines personales (conscientes o no).

Por ejemplo, cuando uno tiene hambre o sed uno no ve más que los restaurantes, bares, necesidades ligadas a lo que esperamos y también a nuestros miedos, a causa de los efectos de :

Centración: sobre-estimar o sobre-evaluar el aspecto en el cual centramos nuestra atención.

Asimilación: datos asemejados a otros, cuando deberían ser diferentes.

Efecto de contraste: diferencias mínimas, pero bien señaladas que pueden ser exageradas.

Anclaje: efecto parásito, pues interviene implícitamente un valor de referencia o de juicio implícito.

Efecto de halo: tendencia a estar influenciado por los otros, por impresiones globales, o por respuestas o conocimientos anteriores, sin que tengan relación directa con lo que se está observando en este momento.

2.5.7. Nuestra percepción está influenciada por los roles sociales.

Esto también es un fenómeno de proyección. En la observación, los roles tienen igualmente mucha importancia.
Hay diversos niveles de roles:
El rol:
· esperado a nivel sociológico (estatuto social, sexo, edad, modelo cultural, etc.),
· institucional,
· funcional (en un grupo, o empresa),
· esperado a nivel de relaciones interpersonales,
· percibido (el rol que uno cree jugar),
· jugado (efectivamente jugado).

Las dificultades están unidas a la adaptación al rol, al cambio de rol, a la imprecisión del rol, al conflicto de rol, a lo que se espera del rol (Pigmalion, anticipación de un rol)

2.5.8 Dificultades del espíritu de observación.

Varios factores pueden modificar las observaciones, y por consiguiente las interpretaciones, es preciso ser consciente de esto.
· La falta de disponibilidad: espíritu no muy libre que está preocupado por problemas internos (enfermedad, baja auto-estima, etc.).
· Ideas preconcebidas: etiquetas, que hace que nosotros no veamos lo que es, sino lo que nosotros creemos ver.
· Interpretación: antes de describir.
· Falta de curiosidad, de interés, de deseo de profundizar.
· Medio ambiente: ruido, temperatura, luz desfavorable, etc.

A modo de conclusión tener en cuenta:

a) Que el proceso de la observación comienza por un aprendizaje

· Aprender a percibir (tener en cuenta los mecanismos de la percepción).
· Aprender a observar los hechos significativos (elección)
· Aprender a recoger y a anotar siguiendo un método sistemático que favorezca a la vez la comunicación y la explotación ulterior de los hechos observados.
· Aprender a explotar, decodificar, interpretar el material observado y recogido.
· Aprender a sintetizar, a establecer las relaciones entre los elementos o hechos observados.
· Aprender a comunicar, intercambiar lo observado en una óptica multidisciplinaria.
· Aprender a actuar según lo observado al interior de un proyecto a corto, medio o largo plazo.
· Aprender a cuestionarse sobre los saberes formales y los saberes implícitos.

Tengamos en cuenta que ser objetivo en las ciencias humanas es saber que uno es siempre subjetivo

Todo conocimiento humano pasa en primer lugar por nuestros sentidos: lo que ve, oye, entiende, siente...

Observar implica, entre la realidad observada y el acto de conocimiento, ciertas etapas que podríamos resumirlas así:
· La captación, es decir, la recepción del mensaje en su conjunto.
· La selección, que orienta hacia ciertos elementos más esenciales, evidentes, etc.
· Registrar lo observado, mediante la memoria o la toma de notas.
· La clasificación de las observaciones estableciendo esquemas, fichas, relaciones lógicas, categorías, etc...

b) Principios generales para una buena observación objetiva.

Precisar el objeto de observación:
- qué
-cuando
- quién
- cómo
- dónde, etc.
Registrar las observaciones sin interpretarlas:
Darse los medios de ser lo más objetivo posible, por ejemplo:
- mediante el trabajo en grupo
- usar un magnetófono.
- utilizar esquemas o cuestionarios bien determinados
- protocolos establecidos por varias personas
- planos
- gráficas
- listas
- escalas, etc.

No hemos pretendido en este tema abordar toda la riqueza de la observación, sino dar algunas pinceladas o elementos que nos ayuden a tener en cuenta la importancia y la dificultad de hacer una buena observación.

En todos nosotros, en tanto que enfermeras, est el tener una actitud esencial hacia la observación, es gracias a esta como uno puede escoger y reconocer los lazos que existen entre las gentes y las cosas.

La observación permite identificar las necesidades del paciente y la adaptación de nuestra actitud en función del comportamiento y de las necesidades del paciente.

Para que el trabajo que realizamos en enfermería, tenga todo su valor, este debe ser compartido y relatado en equipo.

De aquí la importancia de la información y de la comunicación objetiva y exacta.

BIBLIOGRAFÍA .

  • CIBANAL, L. & ARCE M.C. (1991) La relación Enfermera-Paciente. Alicante. Universidad de Alicante.
  • GERGEN ,K. ( 1996) Realidades y Relaciones. Barcelona: Piados.
  • GERGEN, K. y otros ( 1996) La Terapia como construcción social. Barcelona: Piados.
  • GLASSERSFELD, J. (1989) Introducción al constructivismo radical. En. P. Watzlawick: La realidad inventada. Buenos Aires. Gedisa. Edit. Nadir.


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