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Género y Salud       

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Apuntes: 

   SOCIOLOGÍA   DE   LA   SALUD.

LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL DEL GÉNERO Y SU RELACIÓN CON LA SALUD.

Introducción, el proceso de construcción de la realidad, el sistema sexo - género, dimensiones y perspectiva del género, género y trabajo, género y ciencia, violencia de género, conclusiones.

INTRODUCCIÓN.

El termino sexo se deriva de las características biológicamente determinadas, relativamente invariables del hombre y la mujer, mientras que genero se utiliza para señalar las características socialmente construidas que constituyen la definición de lo masculino y lo femenino en distintas culturas y podría entenderse como la red de rasgos de personalidad, actitudes sentimientos, valores y conductas que diferencian a los hombres de las mujeres. Esta construcción implica valoraciones que atribuyen mayor importancia y valía a las características y actividades asociadas con el hombre. 

Dos son los mecanismos fundamentales mediante los cuales la construcción de genero ejerce su influencia sobre la salud: la socialización y el control institucional. Una consideración es la relativa a la cautela que debe ejercerse para no tratar las categorías derivadas de la experiencia como normativamente homogéneas - marcada por factores de clase social, grupo étnico, nivel educativo, coyuntura histórica.

El enfoque de genero aplicado al análisis de la salud de la mujer, dirige la atención hacia la dialéctica de las relaciones entre la biología y el medio social. La utilización de este enfoque como herramienta analítica enriquece los marcos teóricos explicativos del proceso salud - enfermedad, que señala diferenciales empíricos entre hombres y mujeres de acuerdo a las siguientes dimensiones:

a) Necesidades especiales de atención.
B) Riesgos específicos ligados a actividades o tareas definidas como masculinas o femeninas.
c) Percepciones de enfermedad.
d) Conductas de búsqueda de atención.
e) Grado de acceso y de control ejercido por las personas sobre los recursos básicos para la protección de la salud.
f) A nivel macrosocial, prioridades en la distribución de recursos públicos con destino a la provisión de medios y cuidados para la salud.

De acuerdo a la definición de salud de la OMS, que dice que es un estado completo de bienestar físico, mental, y social y no solamente la ausencia de afecciones o de enfermedades, y dirige la atención no solo a los aspectos médicos de la atención a la salud si no también "a la justicia de las bases sobre las cuales la sociedad funciona con particular referencia al acceso y al control que ejercen diferentemente los sexos sobre los recursos a la salud.

En el estudio de las condiciones de salud de una población con un enfoque de genero, comprobamos que la mujer, a cualquier edad, tiende a experimentar menores tasas de mortalidad que el hombre, pero esta sujeta a una mayor morbilidad que el varón, que se expresa en una incidencia más alta de trastornos agudos, en una mayor prevalencia de enfermedades crónicas no mortales y en niveles más elevados de discapacidad. La conjunción (para las mujeres) de un mayor numero de afecciones no mortales y uno no menor de afecciones morales significa un total más grande de años de vida, y también de más años de enfermedad y de disfunción.

EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA REALIDAD.

Todo estudio que emplee la variable hombre / mujer, trata de analizar las diferencias que puedan darse en función de ésta. La mayor parte de las diferencias tienden a beneficiar a los hombres frente a las mujeres. Los hombres disfrutan de mejores empleos, de salarios más elevados, de menor desempleo, poseen mayor representación pública y un status social más elevado. La magnitud de las diferencias es tal que no se hablan tanto de diferencias como de desigualdades.

La OMS define la desigualdad en función de las diferencias en materia de salud que son innecesarias, evitables e injustas.

Otra variable es el tiempo. Las diferencias entre hombres y mujeres han evolucionado a lo largo del tiempo, fenómenos como la incorporación a la actividad remunerada, la adquisición de derechos políticos, los cambios en las pautas de fecundidad o los avances de las mujeres en el terreno educativo e investigador son muestra de ello.

Las desigualdades en Salud con enfoque de Género han despertado el interés de la investigación social. La distinción entre los términos sexo (biológico) y género (social) ha resultado decisiva en el desarrollo de esta línea de investigación.

Las desigualdades de salud por género son producidas socialmente, aunque también son fruto de diferencias biológicas entre los sexos.

Los procesos históricos, sociales y culturales aparecen como herramientas útiles para explicar cómo han ido formándose las diferencias y desigualdades de género.

CONCEPTOS FUNDAMENTALES.

· Género: La interpretación social de la diferencia biológica entre hombres y mujeres. El género se refiere a las relaciones de poder entre los hombres y las mujeres, y la construcción social de feminidad y la masculinidad.

· Equidad: Resolución de desigualdades que son innecesarias, evitables e injustas.

· Salud: Se refiere, en síntesis, al más alto nivel de bienestar.

EL SISTEMA SEXO - GÉNERO.

La palabra sexo hace referencia a la descripción de la diferencia biológica entre hombres y mujeres y no determina necesariamente los comportamientos.

La palabra género designa lo que en cada sociedad se atribuye a cada uno de los sexos, se refiere a la construcción social del hecho de ser mujer y hombre, a la interrelación entre ambos y las diferentes relaciones poder / subordinación en que estas interrelaciones se presentan.

El sistema sexo - género históricamente ha generado una situación de discriminación y marginal de las mujeres en aspectos económicos, políticos, sociales y culturales.

El análisis de género es utilizado para diferenciar:
SEXO:
- Características biológicas.
- Dado por los genes.
- No puede cambiarse.

GÉNERO:
- Características sociales.
- Aprendido.
- Puede cambiarse.

En el ámbito de la salud pública y la epidemiología, la diferenciación entre sexo y género en muchas ocasiones es confusa. En resumen, el término género debería ser utilizado para definir la construcción social del sexo biológico, los comportamientos diferentes o desiguales según el sexo.

LA DIMENSIÓN DE GÉNERO.

Se puede utilizar para analizar y evaluar:
· Los efectos de las propuestas de intervención.
· El cambio de condición y posición de las mujeres.
· Determinados aspectos en las relaciones de género.

En materia de desigualdades en salud con enfoque de género, se precisa un trabajo conjunto entre diferentes organizaciones, instituciones y profesionales, tales como:
· Evaluar las políticas y programas propuestos en materia de lucha contra las desigualdades en salud teniendo en cuenta la confluencia de factores socioeconómicos, culturales, étnicos y, considerando los roles y status según los sexos.
· En la colaboración de planes cabe la consideración de las diferencias culturales, experiencias personales relacionadas con la salud, la enfermedad, la sexualidad, el embarazo, etc, librándose de estereotipos culturales en torno a estas cuestiones.

LA PERSPECTIVA DE GÉNERO.

Se refiere al género como opción política para el cambio del sistema sexo /género vigente. Necesita del compromiso de diferentes organizaciones e instituciones para la modificación de la condición y posición de las mujeres y en trabajar para lograr un sistema sexo/género equitativo, justo y solidario.

Se trata de:
· Modificar la posición de desigualdad y subordinación de las mujeres en relación a los hombres en materia de salud considerando los efectos de factores socioeconómicos, políticos, culturales y étnicos.
· Abordar también los aspectos referidos a la condición de las mujeres, que tienen que ver con las circunstancias materiales inmediatas en las que vive: ingresos, salud, vivienda.

El proceso de construcción de la realidad en base al género, se fundamenta en dos procesos fundamentales: la institucionalización y la socialización.

* INSTITUCIONALIZACIÓN: Proceso por el que las acciones que los individuos realizan frecuentemente, acaban convirtiéndose en pautas establecidas por la acción conjunta de todos los integrantes de un grupo social.

* SOCIALIZACIÓN: Proceso complementario a la institucionalización. Para que las instituciones mantengan su vigencia, éstas deben ser asumidas por los nuevos miembros de la sociedad. Comprende dos fases:
- Socialización primaria: el niño o la niña adquiere capacidad de actuación, modelos de relevancia y lenguaje, en la mayoría de los casos de la familia.
- Socialización secundaria: la persona añade diferentes papeles sociales (profesión, roles conyugales)

GÉNERO - TRABAJO.

Las mujeres constituyen aproximadamente el 80% de todos los trabajadores de salud en toda la región, y representan solo una minoría en términos de poder y de capacidad de decisión dentro del sistema de salud, las mujeres se encuentran concentradas en los tramos de más baja remuneración. 

La equidad en la noción de necesidad de los distintos grupos, y en las personas de menores ingresos tendía a experimentar más enfermedad que las de ingresos altos, él genero se destaca como un criterio de desigualdad socioeconómica, que marca diferencias derivadas tanto de la biología como de la posición social. Así por ejemplo resulta tan discriminatorio usar el potencial de maternidad de las mujeres como justificación para negarles acceso a posiciones laborales. 

La noción de discriminación encierra pues una dimensión grupal donde se utilizan criterios irrelevantes sobre la base de su pertenencia de programas especiales dirigidos a la mujer desde el sistema de salud.

Rebecca J. Cook, examina la evolución de la legislación internacional sobre derechos humanos relevantes para la salud, identifica componentes de discriminación que se manifiestan en la relativa falta de atención de los problemas de salud femenina en todos los países. 

Maria Elena Machado, analiza el perfil demográfico y como las mujeres tienen una cuota minimiza de representación en los niveles altos de decisión y remuneración.

Melba Sánchez- Ayendes, documenta la problemática enfrentada por las mujeres de la "generación sándwich" quienes confrontan las múltiples responsabilidades de atender a la generación que las antecede y las que las suceden.

Constituyen una muestra más de cómo las mujeres, aun a costa de su propia salud, sin remuneración y en virtud de su papel de genero, son las que cumplen la obligación del Estado y de la familia.

Maria Elena Henriques -Mueller y Joao Yunes, identifican los factores de riesgo de enfermar o de morir que enfrentan diferentemente hombres y mujeres durante la adolescencia así como "la ceguera de genero, ponen de manifiesto que dada la evitabilidad de las defunciones ligadas al proceso de reproducción de la especie las altas tasas de mortalidad materna en la región constituyen una expresión innegable de la desventaja que experimentan amplios sectores femeninos en el ejercicio de derechos fundamentales

La dinámica de desarrollo no expresada mediante índices de crecimiento económico, delinearon el perfil que puso de manifiesto la creciente "exclusión" o marginalización" de ciertos grupos de población. 

En este contexto aparecieron las mujeres como grupo socialmente excluido de los beneficios del desarrollo" y como su no-participación o exclusión del mundo del trabajo remunerado y de las esferas de los publico. 

La definición de la condición de la posición tuvo como patrón de referencia el conjunto de actividades que realizaban los hombres en la esfera publica, y en esta esfera se esculcaron todos los lugares donde las mujeres habían sido excluidas, marginadas y sus presentadas. Se fijo así un programa para la acción futura de los gobiernos y los organismos de desarrollo durante el decenio de las naciones unidas para la mujer(1976-1985), con la meta común de "integrar a las mujeres a los procesos de desarrollo". 

En este contexto se emitió la carta magna de los derechos de la mujer a través de la convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, la cual traza las bases jurídicas que deberán adoptar los países del mundo en su compromiso con la igualdad y la incorporación de las mujeres al desarrollo. Las mujeres fueron vistas no solo desde la perspectiva de los derechos y la igualdad de oportunidades sino, también como un importante factor de producción y consumo para garantizar las metas globales del desarrollo. 

Centrándose en la función productiva de las mujeres dicho enfoque promovió la búsqueda de opciones de empleo remunerado para las mujeres de bajos ingresos y estimulo el desarrollo de iniciativas de proyectos productivos a pequeña escala. Las políticas y de estabilización económica constituyeron un conjunto de medidas que, en procura de controlar la demanda y frenar la expansión de la oferta, buscaron una reasignación de recursos orientada a restaurar el equilibrio en las balanzas de pagos, aumentar las exportaciones y reducir la caída en los índices de crecimiento económico. Como seria lógico pensar, las propuestas desde el campo de la salud recibieron también influencias de estas tesis integracionistas.

Cabe aquí resaltar la influencia que tuvieron sobre la visión de la salud de la mujer, y en su contribución al desarrollo, los postulados de la atención primaria y la participación comunitaria para la consecución de las metas de salud para todos en el año 2000 aprobadas en Alma Ata en 1977. 

Desde la perspectiva del integracionismo, la salud de las mujeres se planteo como una contribución al desarrollo en un doble sentido: por una parte como un medio para garantizar la reproducción biológica y la supervivencia de los hijos mediante los cuidados y la alimentación materna y por la otra como recurso que participa en el desarrollo de programas y servicios de salud que benefician a la población.
En ambos casos las mujeres son vistas como un insumo para la salud de la población y para el propio desarrollo sectorial; escasa o ninguna consideración se manifiesta por los efectos del desarrollo, de la discriminación y desigualdad por sexo, sobre sus propias condiciones de salud. Este enfoque, inspirado en la concepción de la salud como parte de la formación del capital humano, visualiza la salud de la mujer como una inversión para el bienestar de la salud. Como puede observarse, las resoluciones no solo reconocieron la importancia de la salud de la mujer para la reproducción y el mantenimiento de sus hijos sino que también visualizaron, bajo enfoques de la igualdad, la contribución de la salud para eliminar las barreras que obstaculizarían su integración al desarrollo, entendiendo por este último su integración al trabajo remunerado. En 1986 los ministros de salud de las Americas reunidos en la XXII conferencia panamericana sanitaria, aprobaron las estrategias regionales para el futuro sobre la mujer, la salud, y el desarrollo. En esa ocasión señalaron los aspectos relativos a la protección y prevención de daños a la salud de la mujer y a los servicios, mencionando específicamente: la reducción de las tasas inaceptables de mortalidad materna y a la reducción de la mortalidad por cáncer en la mujer; la reducción de los riesgos asociados con el trabajo (salud, ocupacional y salud mental), la garantía de la accesibilidad a los servicios a las mujeres y que los mismos se orienten a satisfacer sus necesidades.

GÉNERO Y CIENCIA. 

La ciencia, al haber sido un espacio cercano al poder, ha estado poblada a lo largo de las distintas épocas mayoritariamente por varones.

Las líneas de investigación que han dado respuesta al objetivo de revisar las teorías existentes para incorporar el enfoque de género, han sido resumidas en cinco:

1. Estudios sobre la equidad: Han documentado la oposición histórica al acceso de las mujeres a la educación, han identificado los factores sociales y psicológicos que determinan y reproducen la desigualdad.

2. Estudios sobre el uso y abuso de la biología. Los ejemplos más claros de los sesgos de género provienen de aquellas ciencias sobre las que se mira y proyecta la propia sociedad humana, la biología, la etnología, la primatología, etc. Procedente de las ciencias sociales y tecnológicas se plantea el objetivo de dar a conocer vías por las que la ciencia es utilizada para justificar el sexismo, así como también el racismo y otros.

Parten de dos supuestos problemáticos:
a. La creencia en una investigación científica pura, independiente de los valores, que puede distinguirse de los usos sociales de la ciencia.
b. La existencia de usos adecuados de la ciencia que pueden confrontarse con los inadecuados.

3. Estudios sobre el sesgo de género y la carga de valores existentes en las ciencias y las aportaciones derivadas del debate de si es posible la existencia de una ciencia pura.

4. Estudios sobre el contenido simbólico y estructural de las teorías científicas.

5. Estudios epistemológicos. Dentro de esta línea cabe distinguir: el empirismo feminista, el punto de vista feminista y el postmodernismo feminista.

a) Empirismo feminista: mantiene que el sexismo y el androcentrismo son sesgos sociales corregibles. Se plantea la erradicación de los mismos.

b) Punto de vista feminista: Tiene su origen en el pensamiento de Hegel acerca de la relación entre el amo y el esclavo.

c) Postmodernismo feminista: Un ejemplo de esta corriente sería el texto de Vandana Shiva, en el que sitúa a la ciencia moderna como generadora de conocimientos reduccionistas condicionada por:
- El objetivo de excluir del dominio científico la consideración de algunos temas que sin embargo, sí afectan a la vida de las personas.
- La defensa de los intereses del sistema de producción capitalista lleva consigo la atribución de valor a todo aquello que tenga relación con la producción y a no valorar todo aquello que tenga que ver con el cuidado de la vida.
- La tendencia a reducir lo complejo a lo sencillo, el todo en partes.

VIOLENCIA DE GÉNERO Y SALUD.

Todo tipo de violencia (física, sexual y psicológica) producen aisladamente y conjuntamente efectos de todo tipo en relación a la salud de las afectadas.

SÍNDROME DE LA MUJER MALTRATADA. Conjunto de síntomas que se manifiestan de forma simultánea o combinada, de forma más o menos intensa, dependiendo de la situación vivida por cada mujer, la duración y el tipo de violencia sufrido (INSTITUTO DE LA MUJER, 2000)

Malos tratos en el ambiente doméstico.
El problema de los malos tratos es demasiado complejo para ser abordado desde perspectivas que limiten su explicación a un solo factor.

Podrían argumentarse tres tipos de causas: biológicas-fisiológicas, psicológicas y socio-culturales.

Se necesita de la conjunción de las tres para aportar explicaciones al fenómeno, para la elaboración de medidas que no sólo contemplen la asistencia de las víctimas y el castigo de los agresores.

Este enfoque, reclama la necesidad de cuestionar muchos elementos culturales que se dan por sentado en la sociedad (la educación).

El papel de las instituciones es el de proporcionar un mensaje diferente: una educación por la igualdad y el respeto de la diferencia.

CONCLUSIONES.

1. Las diferencias de mortalidad y morbilidad por sexo se derivan de condiciones no solo biológicas sino, también del medio social donde entre otros factores, actúan la valoración que la sociedad adscribe al ser hombre y al ser mujer, valoración aparece ligada con las relaciones genéricas de subordinación. Finalmente en materia de salud no pueden dejar de mencionarse hallazgos que sugieren hipótesis similares de causalidad sociales cuanto a discriminación y desvalorización del ser mujer. Tal seria el caso de la incidencia diferencial por sexo de la desnutrición en la niñez, con clara desventaja para la niña.

2. Desde la perspectiva del desarrollo a escala humana, la construcción social de genero determina el contenido y la selección de un conjunto de satisfactores y bienes económicos que se relacionan, con el ser, el tener, el hacer y el estar de las mujeres y los hombres, tienden a satisfacer de manera diferente las necesidades axiológicas de subsistencia, protección, afecto, entendimiento, participación, ocio, creación, identidad, y libertad.


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Última modificación: 13 de enero de 2013
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