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Apuntes: 

CUIDADOS A PACIENTES CRÓNICOS.

Profesor: José Antonio Hurtado.

ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN EN PACIENTES CRÓNICOS.

Contenidos:

    I.    Introducción.
    II.   Dieta equilibrada en el adulto sano.
    III.  Dietoterapia (Patologías)
    IV.  Mitos y errores en la alimentación.
            4.1. Mitos.
            4.2. Errores dietéticos.
    V.   Bibliografía.

I. INTRODUCCIÓN.

Hay una gran diversidad de pacientes con patología crónica, en ellos principalmente, la alimentación y nutrición adquiere una  gran importancia, para que dentro de la patología con la que cursen, mantengan una adecuada calidad de vida, así como paliar su sintomatología y prevenir complicaciones consecuentes de la malnutrición.
Gracias al conocimiento científico de la nutrición, la dietética, se pueden elaborar dietas para estos pacientes, que cumplan los objetivos marcados anteriormente. La dietoterapia, sería la parte de la dietética que estudia las dietas terapéuticas.
Antes de entrar en la dietoterapia, repasemos la dieta equilibrada en el adulto sano ya que generalmente, será a partir de aquí cuando hagamos los cambios pertinentes adecuados para cada una de las patologías.

II. DIETA EQUILIBRADA EN EL ADULTO SANO.

El adulto ya ha completado las fases de crecimiento, por lo que su alimentación tenderá a reponer las pérdidas habidas diariamente teniendo en cuenta el trabajo y actividad que realice.
Las necesidades en cuanto a energía y nutrientes están determinadas por variables individuales como son: edad, sexo, talla, peso y actividad física que desarrolla cada persona.
Lo importante es mantener un peso adecuado a la edad y constitución física.

Para medir el gasto energético diario y por lo tanto las necesidades en cuanto a energía a ingresar en la dieta hay diversas fórmulas y ecuaciones, ninguna lo predice con exactitud, pero si nos ofrecen una aproximación de la cual podemos partir y ajustar según las particularidades de cada uno.

Harris y Benedict publicaron sus estudios sobre el metabolismo energético y de los resultados derivaron las ecuaciones que estimaban el gasto metabólico basal a partir de las variables individuales; en estudios recientes se aplican estas ecuaciones para el cálculo del gasto metabólico en reposo (GER) ya que se aproximan más a este último.

Hombres: GER = 66.5 + (13.74 x P) + (5.03 x A) - (6.75 x E)

Mujeres: GER = 655.1+ (9.56 x P) + (1.85 x A) - (4.68 x E)

P: peso en kgs.
A: altura en centímetros.
E: edad en años.

La medida energética que nos daría viene dada en kilocalorías. Una vez calculado el gasto metabólico en reposo nos faltaría añadir un coeficiente de actividad, con lo cual complementaríamos la energía que gastamos diariamente y por lo tanto la ingesta que debemos hacer para reponer las pérdidas.

De manera que el gasto energético total (GET) sería:

GET = GER x Fac (factor de actividad)

La FAO/OMS determina unos coeficientes de actividad física: ligera, moderada y alta:

                           LIGERA                 MODERADA               ALTA
Hombres
            1.55                       1.78                           2.10
Mujeres             1.56                        1.64                          1.82

Actividad ligera: dormir, reposar, estar sentado o de pie, pasear en terreno llano, trabajos ligeros del hogar, jugar a las cartas, coser, cocinar, estudiar, conducir, escribir a máquina, empleados de oficina...
Actividad moderada: Pasear a 5 Kms/hora, trabajos pesados del hogar, carpinteros, obreros de la construcción (excepto trabajos duros), industria química, eléctrica, tareas agrícolas mecanizadas, golf, cuidado de niños...
Actividad alta: Tareas agrícolas no mecanizadas, mineros, forestales, cavar, cortar leña, segar a mano, escalar, jugar al fútbol, tenis, jogging, bailar, esquiar...

Para la determinación de otras situaciones como puede ser enfermos hospitalizados, podemos utilizar la ecuación de Long et al., que tiene en cuenta la situación de "agresión" a que son sometidos los pacientes de manera que añadimos un factor de corrección al factor de actividad y un factor de corrección al factor de agresión quedando:

GET en personas enfermas = GMB x Fac x Fag (factor de agresión)

Factor de Actividad             (Fac) Factor de Corrección
Reposo en cama                      1.2
Reposo relativo                       1.3
Deambulante                         1.5

Factor de Agresión             (Fag) Factor de Corrección
Cirugía programada                1.2
Infección                                  1.2
Sepsis                                      1.6
Politraumatismo                     1.4-1.5
Quemaduras                            1.5-2
Cáncer                                     0.9-1.3

Tabla modificada de Long en nutrición y dietética; edit DAE Enfermería S 21.

Una vez conocidos todos los factores podemos hacer una aproximación de las necesidades energéticas que deberemos aportar por medio de la dieta.

Para determinar si debemos aportar la energía que obtenemos de la fórmula en función del peso del paciente podemos utilizar el índice de masa corporal (IMC) ó Índice de Quetelet y la clasificación en cuanto a la complexión que hace Garrow en función del IMC.

IMC = Peso / Talla2

Peso en Kgs.
Talla en metros.

Escala de Garrow modificada:

Índice de Quetelet                 Complexión

< 20                                         Delgadez
20-25                                       Normal
25-30                                       Sobrepeso
30-35                                       Obesidad moderada
35-40                                       Obesidad grave
> 40                                         Obesidad mórbida

Una vez realizado el cálculo de las necesidades energéticas, deberemos suplementar o restringir la dieta en energía para ganar peso o perder en función del IMC, y del resultado que obtengamos haremos las variaciones individuales que correspondan.

Para realizar una dieta equilibrada una vez tenemos la cantidad de energía que debemos aportar, el paso siguiente vendrá determinado por una distribución correcta de los nutrientes energéticos para asegurar un equilibrio desde el punto de vista dietético. Para guardar ese equilibrio el aporte de hidratos de carbono será del 50 al 60% de la energía total de la dieta, de los cuales el 90% se aconseja que sean hidratos de carbono complejos y el 10% que sean solubles. El aporte de lípidos será del 25 al 30% de la energía total de la dieta, de los cuales repartiremos a partes iguales entre ácidos grasos saturados, ácidos grasos monoinsaturados y ácidos grasos poliinsaturados. El aporte de proteínas será del 15 al 20% de la dieta de las cuales se aconseja que al menos la mitad sean de alto valor biológico.

A partir de una dieta de 1300 kcal., si seguimos la distribución anterior en cuanto a nutrientes energéticos y además hacemos una dieta variada, automáticamente tenemos asegurados el aporte en cuanto a nutrientes esenciales no energéticos que también se deben aportar en la dieta.
Además es recomendable un aporte de fibra adecuado y agua, se estima que la cantidad de agua que debemos tomar diariamente se corresponde con las kcal. de la dieta de manera que en una dieta de 2000 kcal se deben tomar 2000 cc de agua. Insistimos en la necesidad de hacer una dieta variada para asegurar el aporte de vitaminas y sales minerales que también son esenciales para nuestro organismo.

Podemos dividir todos los alimentos en grupos clasificándolos por los nutrientes más significativos y elaborar las dietas en base a ellos:

Alimento                                                         Nutriente Significativo

Leche                                                                Todos
Cereales, legumbres, tubérculos                     Hidratos de carbono complejos
Aceite, mantequilla, nata, frutos secos           Grasas
Carnes, huevos, pescados                                Proteínas
Frutas y verduras                                             Vitaminas, sales minerales
Misceláneo: dulces, refrescos azucarados       H.C. solubles, grasas

A la hora de realizar la dieta debemos tener en cuenta:
- Las modificaciones de los hábitos no se hará de forma brusca.
- La prescripción debe ser siempre positiva, obtendremos mejores resultados si decimos todo lo que se puede comer que si decimos todo lo que no se puede comer.

Haremos un interrogatorio alimentario previo que nos permitirá conocer:
- Nivel calórico global.
- Posibles desequilibrios.
- Consumo de alcohol.
- Ritmo alimentario.
- Apreciación de la carga afectiva de la comida.

Siempre que sea posible utilizaremos las dietas cualitativas frente a las cuantitativas ya que las primeras son de mas fácil manejo para el paciente y podrán tener libertad de menú en cuanto a la elección de alimentos por lo que suelen ser mas aceptadas .

III. DIETOTERAPIA.

Se define como la parte de la dietética que estudia las dietas terapéuticas, es decir, un régimen alimentario que nos ayudará a tratar un problema de salud, formará parte del tratamiento de la patología de distintas formas:
* Actuando como único tratamiento: hipertensión, diabetes tipo U, hiperlipemias,...
* Actuando junto con fármacos: hipertensión, diabetes tipo U, hiperlipemias,...
* Evitando la aparición de síntomas: dolor en patología gástrica.
* Debiendo evitar algún nutriente: gluten en celiacos, lactosa en alérgicos.
* Cambiando la textura habitual de los alimentos para posibilitar su ingestión: problemas mecánicos en la cavidad bucal, falta de piezas dentarias, problemas en el tubo digestivo que no admita más que alimentos triturados.

Los parámetros que se pueden cambiar en las dietas terapéuticas son lo siguientes:
- Energía: se harán dietas hipercalóricas o hipocalóricas o nonocalóricas en función del peso del paciente.
- Hidratos de carbono: eliminar de la dieta alguno de ellos por alergia o intolerancia (lactosa), adaptar la distribución de complejos y solubles eliminando cuando menos alguno de los alimentos que contengan los segundos en el caso de diabetes.
- Lípidos: disminuir su ingesta en las hiperlipemias, cambiando la distribución de ácidos grasos saturados, monoinsaturados y pool insaturados.
- Proteínas: aumentando o disminuyendo la cantidad dependiendo del proceso patológico realizando dietas hiperproteicas o hipo proteicas respectivamente, la 1' en pacientes con alto catabolismo proteico, la 2' en pacientes con insuficiencia renal, habitualmente.
- Elementos químicos esenciales: los mas habituales Na y K, los cuales los deberemos restringir la mayoría de veces en la hipertensión arterial, el sodio, en insuficiencia renal, el potasio. En neuropatías perdedoras de sal deberemos suplementar con sodio.
- Agua: también es susceptible de cambio con respecto a la dieta equilibrada en el adulto sano, dieta en insuficiencia renal crónica, en pacientes con dietas secas...
- Fibra: en procesos que cursen con diarreas, daremos dietas sin residuos.

DIETA Y ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES.

La enfermedad cardiovascular es una patología crónica que incluirá en su tratamiento un régimen dietético concreto tanto para su prevención como para no agravar más el cuadro ya instaurado. Hay una serie de factores de riesgo relacionados para el padecimiento de este problema, unos no se pueden controlar como es el sexo, la herencia genética pero otros, como por ejemplo los ambientales sí son controlables o cuando menos, modificables. Es en el caso de varios de estos últimos donde podemos actuar desde el punto de vista dietético ya que hay una relación directa entre la presencia de estos factores como son las hiperlipemias, la hipertensión, la diabetes y la obesidad con la aparición de cardiopatía isquémica, por lo que incidiremos desde el punto de vista dietético sobre ellos.

Dieta en las hiperlipemias.

Desde el punto de vista dietético podemos actuar sobre la hipercolesterolemia y la hipertrigliceridemia reduciendo los niveles plasmáticos de ambos contribuyendo a la mejoría y/o prevención de la cardiopatía isquémica. Unas veces la dieta será el único tratamiento y otras irá acompañando al tratamiento farmacológico.

Tratamiento dietético en hipercolesterolemia.

El colesterol total está formado por las fracciones de lipoproteínas de baja densidad (LDL) y las de alta densidad (HDL). Las LDL son las más abundantes, su función es la de transportar el colesterol a las células y se les atribuye un poder aterogénico muy importante, las HDL depuran el colesterol de los tejidos por lo que su acción es beneficiosa; nuestra misión, por tanto, será disminuir el colesterol total y a la vez aumentar la fracción de las HDL.

- Energía: estará en función del peso del paciente, si está en un peso normal la dieta será monocalórica; si está obeso será hipocalórica; si está delgado será hipercalórica.

- Lípidos: en cuanto a la cantidad los limitaremos a un máximo del 30% de la energía total de la dieta. Cambiaremos el patrón en cuanto a la distribución de ácidos grasos. Reduciremos los ácidos grasos saturados ya que la presencia de éstos en la dieta se asocia a la elevación del colesterol total en plasma. Aumentaremos la proporción de ácidos grasos insaturados y dentro de éstos, serán los monoinsaturados los que aumentemos que son los que tienen una acción depresora del colesterol total manteniendo la fracción de HDL.

- Glúcidos: no varía con respecto a una dieta equilibrada.

- Proteínas: no cambia la proporción con respecto a la dieta equilibrada, aunque hay que tener en cuenta que muchas grasas saturadas proceden de los alimentos proteicos, en concreto de los animales ; tendremos que aumentar las proteínas de origen vegetal en contra de las de origen animal.

- Fibra: dependiendo de que fibra se trate, también la podemos utilizar para producir un efecto depresor sobre el colesterol plasmático, es el caso de las fibras de las leguminosas, las del salvado de avena y la pectina; las demás parece ser que no tienen este efecto depresor.

- Alcohol: en algunos estudios se ha visto que consumo moderado de alcohol, aumenta la fracción de las HDL.

Tratamiento dietético en la hipertrigliceridemia.

La dieta será igual que la anterior con alguna salvedad:

- Glúcidos: reduciremos los azúcares solubles porque el exceso será almacenados en forma de triglicéridos; los glúcidos que utilizaremos serán los complejos.

- Alcohol: deberá restringiese su consumo ya que tiende a aumentar el peso corporal y por tanto el aumento de triglicéridos en plasma.

A nivel general también se pueden tomar medidas como el fraccionamiento de las comidas ya que está demostrado que aumentando las ingestas disminuyendo la cantidad ayuda a controlar el nivel de los lípidos en sangre.

DIETA Y OBESIDAD.

La obesidad es el aumento o exceso de peso o exceso de grasa con relación con el peso estándar. Podemos utilizar la clasificación de Garrow de la obesidad en relación con el índice de masa corporal, parámetro utilizado internacionalmente.
Dentro de la etiología de la obesidad hay diversos factores como la herencia, uso de medicamentos, problemas endocrinos, problemas psíquicos,... pero son los ambientales y otras veces junto con la herencia los mas habituales, el problema radica en que ingerimos mas energía de la que consumimos.

En el tratamiento se deben perseguir una serie de objetivos:

- La dieta no debe perjudicar la salud física y psíquica de la persona por lo que los cambios con respecto a sus hábitos intentaremos que no sean muy bruscos; en la entrevista previa debemos conocer sus hábitos y comportamiento alimentación (hiperfagia, bulimia, , esto nos ayudará a perfilar una dieta menos traumática.

- Perder peso a un ritmo adecuado, habitualmente las pérdidas rápidas conllevan recuperaciones rapidísimas.

- Seguir la dieta hasta conseguir el peso deseado, utilizaremos refuerzos positivos a medida que vamos cumpliendo metas.

- Estabilidad en el peso una vez que se haya alcanzado, este punto es uno de los más difíciles ya que esto implica adquirir unos hábitos totalmente distintos a los de toda la vida, seguiremos reforzando y animando; un gran refuerzo en este punto es el grado de salud alcanzado en cuanto a movilidad, parámetros analíticos que han mejorado y la sensación de bienestar subjetiva después de la pérdida de peso; debemos utilizar lo positivo par reforzar el cambio y adaptación a nuevos hábitos alimenticios.

Los parámetros dietéticos que utilizaremos para establecer la dieta serán:

* Energía: para establecer la energía que debe tomar podemos calcular sus necesidades energéticas y en función de las mismas realizar una disminución que sea significativa pero que no sea muy brusca, en semanas sucesivas revisaremos sus necesidades que irán disminuyendo según la pérdida de peso y seguiremos reajustando en consecuencia.

* Nutrientes energéticos. Se respetarán los porcentajes de una dieta equilibrada:

- Glúcidos: evitaremos los glúcidos solubles porque en poca cantidad de alimento se ingiere gran cantidad de calorías.

- Proteínas: recomendaremos el consumo de proteínas de alto valor biológico con menor valor calórico por lo que nos inclinaremos por el consumo de las carnes magras.

- Lípidos: deberá seguir una dieta con aporte adecuado de grasas insaturadas; habitualmente son pacientes con problemas adyacentes como las hiperlipemias y el consumo de este tipo de grasa nos ayudará a controlarlas.

* Nutrientes no energéticos.

- Fibra: también se recomienda su consumo, nos ayudará a completar la sensación de saciedad del obeso sin aporte de calorías.

- Sales minerales y vitaminas: mientras sea una dieta equilibrada y superior a 1500 kcal al día, el aporte está asegurado; en el caso que debamos reducir la dieta por debajo de esa cantidad deberá tomar suplementos vitamínicos.

En definitiva, se trata de realizar una dieta cuantitativarnente restringida y cualitativamente equilibrada.

DIETA E HIPERTENSIÓN ARTERIAL.

La hipertensión arterial (HTA) está definida por la OMS cuando:
Presión arterial sistólica > 140 mm. Hg
Presión arterial diastólica > 95 mm. Hg

Es, junto con los factores anteriores, frecuente en el desarrollo de una cardiopatía isquémica y el principal factor de riesgo en accidentes cerebrovasculares. En la mayoría de los casos la HTA es esencial, no tiene causa orgánica conocida y en otros casos es secundaria a otros procesos como son renales, endocrinos o vasculares. En cualquier caso desde el punto de vista dietético podemos intervenir ayudando a disminuir la cifra, reduciendo la ingesta de sodio de la dieta y teniendo en cuenta unas limitaciones:
- El sodio está en la mayoría de los alimentos.
- El grado de restricción no está muy claro, se estima que se debe aportar de 1500 mg a 2000 mg diarios.
- Una dieta muy restrictiva en sodio corre el riesgo de ser desequilibrada y ser causa de otros desequilibraos.
- Este tipo de dieta es de difícil aceptación al eliminar el sabor salado, culturalmente muy arraigado e incorporado a nuestra forma de comer, en muchas ocasiones los pacientes muy acostumbrados a la sal abandonan la dieta porque prefieren no comer a hacerlo sin sal.

Dependiendo del problema y de la situación se puede realizar una dieta hiposódica estándar (la mas usada), dieta hiposódica estricta y dieta hiposódica severa. (ver capítulo 42, dietas controladas en sodio del libro Alimentación y dietoterapia de P. Cervera, J. Clapes y R. Rigolfas; 3' edición).

Dieta:
- En todos los casos eliminaremos la sal de adición.
- La dieta será equilibrada guardando la proporción de los nutrientes energéticos.
- Tenderemos a eliminar los alimentos de cada grupo mas ricos en sodio.
- Los alimentos ricos en potasio y calcio favorecen la excreción de sodio.
- El consumo de alcohol aumenta la tensión por lo que reduciremos o eliminaremos su ingesta.
- El consumo de cafeína en personas no habituadas sube la tensión pero en personas habituadas no ocurre sino sobrepasa cierta cantidad (250 mg/día) por lo que no está justificada su supresión total, se pueden tomar 2 ó 3 cafés al día.
- En cuanto a que sea una dieta insípida se pueden utilizar otros condimentos como son el limón, vinagre, hierbas aromáticas.... también se utilizan las sales de potasio aunque en la mayoría de los casos no es muy aceptada por el sabor que dejan. También podemos utilizar las cocciones que guarden más el sabor de los alimentos como es la cocción al vapor.

DIETA EN LA INSUFICIENCIA RENAL.

De las múltiples constantes alteradas en la insuficiencia renal, podemos ayudar o a corregir desde el punto de vista dietético:
- Urea elevada, que procede del metabolismo de las proteínas.
- Retención de sodio y potasio.
- Elevación de los lípidos plasmáticos.
- Edemas y retención de agua, oligoanuria.
- Hipertensión arterial.

Dieta:
- Energía: deberemos dar una dieta suficiente en energía, teniendo en cuenta que, debido a la elevación del ácido úrico, estos pacientes pueden padecer gastritis y tienen miedo a comer.

- Proteínas: se adecuará su consumo a la función renal residual, podrán ser reducidas a 0.6-0.7 grs/kg/día; en cualquier caso no se recomienda bajar de 0.5 grs/kg/día. Las proteínas de la dieta serán de alto valor biológico.

- Glúcidos: aportarán del 50 al 60% de la energía total.

- Lípidos: aportarán hasta el 35% de la energía total, podrán ser modificados en caso de hiperlipemias inclinando la balanza al consumo de glúcidos, no a las proteínas.

- Sodio, se adaptará en cada caso, no olvidemos que hay nefropatías perdedoras de sal en cuyo caso habrá que suplementarias, cuando haya que disminuir se utiliza igual que en HTA.

- Potasio, intentaremos reducir su ingesta, es difícil porque la mayoría de los alimentos contienen potasio. Los alimentos ricos en potasio se pueden sumergir en agua durante un tiempo, de esta forma se cede el potasio al agua. También se les suele dar resinas de intercambio iónico pautadas por el médico; ejemplo: Resincalcio, se elimina el potasio en el intestino y se absorbe el calcio.

- Fósforo: restringir el fósforo de la dieta es casi imposible porque está en todos los alimentos, se utiliza el carbonato cálcico para evitar su absorción intestinal, antes se utilizaba el hidróxido de aluminio.

- Agua: su restricción estará en función del grado de insuficiencia renal. A veces es necesario hacer dietas secas, en estos casos utilizaremos cocciones en las que se pierda además el agua de los alimentos.

En la dieta de hemodiálisis deberán seguir una dieta normocalórica y monoproteicas, aumentando 15-20 gramos más por la pérdida en el líquido de diálisis; también suplementaremos vitaminas hidrosolubles que también se pierden en el líquido de diálisis; seguiremos con precaución en lo que respecta al sodio y potasio; el agua será controlada, entre sesión y sesión no debe superar un aumento de 1.5 kg de peso.
En la dieta del transplantado renal será una dieta normal equilibrada preventiva de obesidad y dislipemia.

DIETA Y PATOLOGÍA GÁSTRICA.

Las enfermedades más comunes son el ulcus gastroduodenal, la gastritis y la hernia de hiato. Desde el punto de vista dietético podemos aplicar determinados cuidados que veremos a continuación.

Ulcus Gástrico y duodenal.

Provocado por una bacteria, Helycobacter pílori o por la hipersecreción del ácido clorhídrico, por el consumo de ácido acetilsalicílico o antiinflamatorios. Los síntomas son muy variables pero el más común es el dolor abdominal.
La dieta no va a cicatrizar la úlcera pero si podemos aliviar síntomas como el dolor, acompañara al tratamiento farmacológico y tenderá a mantener el estado nutritivo, no olvidemos que estos pacientes tienen miedo a comer por la aparición de dolor y a veces es causa de desnutrición.

Normas generales:
- Comer a menudo en pequeñas cantidades, si no hay abundancia de alimentos la secreción de ácido estará disminuida.
- Comer despacio masticando bien, no olvidemos que la digestión se inicia en la cavidad bucal con la salivación y trituración de los alimentos, será más fácil la digestión.
- Estarán desaconsejados los alimentos instantes químicos (extractos y caldo de carne, salsas ácidas), físicos (cereales enteros, verduras y frutas crudas, platos y alimentos salados) y mixtos (embutidos, marisco, café, té, alcohol).

Debemos tener en cuenta que estos son normas generales, hay alimentos dentro de los desaconsejados que no sientan mal a determinados pacientes y alimentos aconsejados que si sientan mal, en estos casos podrán adaptar la alimentación a esta situación.

Gastritis.

Inflamación de la mucosa gástrica que cursa con dolor, náuseas y a veces vómitos. Las medidas dietéticas son las mismas que en el ulcus duodenal evitando la leche en la fase aguda por su tendencia al vómito.

Hernia de hiato.

En este caso se da un reflujo de ácido del estómago hacia el esófago por la formación de una bolsa supradiafragmática con una parte del estómago proximal hacia el tórax. La mucosa del estómago está alterada y sensible al pH, a la osmolaridad y acidez de los alimentos. Cursa habitualmente con dolor y pirosis y suelen aparecer tras comidas copiosas y por la noche.

Objetivos del tratamiento dietético:
* Evitar el reflujo del contenido ácido del estómago al esófago.
* Disminuir la secreción de ácido clorhídrico.

Normas dietéticas:
- No adoptar la posición horizontal después de comer y por la noche elevar la cabecera de la cama unos 30 grados.
- Ingerir raciones pequeñas y frecuentes.
- Evitar alimentos que disminuyan el ritmo de vaciamiento gástrico (grasas y fibras)
- Ingerir poca cantidad de líquido de una sola vez.
- Evitar irritantes físicos y químicos.
- Evitar bebidas gaseosas y alimentos flatulentos.

IV. MITOS Y ERRORES EN ALIMENTACIÓN.

4.1 Mitos.

* El mito de la alimentación natural.
Hacer una alimentación estrictamente natural es muy difícil, ya que sería aquella en la que no interviene la mano del hombre en la elaboración de los alimentos, deberíamos comer aquello que la madre naturaleza pone a nuestra disposición, realmente se pasaría mucha más hambre, e incluso habría más riesgo, ya que de forma natural nacen y crecen determinados venenos, como es el caso de algunos tipos de setas.

Son muchos los que elaboran un producto alimenticio y lo etiquetan de natural para vender más, o incluso hablan de alimentación natural a una determinada forma de alimentarse, eliminando de la alimentación muchos de los productos que habitualmente se consumen. Generalmente, estos tipos de productos son también artificiales porque ha intervenido la mano del hombre sin entrar a ver si realmente son más o menos beneficiosos que otros alimentos a los que estas mismas personas rechazan.

Cuando se habla de una alimentación mejor ó alimentos más beneficiosos se debería hacer con rigor científico y no con conjeturas de lo que se cree que es mejor.

* La dieta separada.
En esta dieta se hace referencia a que no se deben comer juntos algunos de los nutrientes ya que la digestión de los mismos no se hace igual y por lo tanto la absorción de los mismos se ve entorpecida porque "chocan'. Especialmente se llama la atención sobre no juntar en una misma comida proteínas con hidratos de carbono.
A este respecto tendríamos que decir que en líneas generales no es un tipo de dieta que sea peligrosa para la salud, ahora bien, recordar que las enzimas en la digestión son específicas por lo que científicamente no se puede decir que se interfiere, y también parece un poco arbitrario la forma de distribuir los alimentos en el grupo de hidratos ó proteínas, recordemos que hay muchos alimentos que contienen proteínas e hidratos de carbono, entraría en conflicto el alimento consigo mismo en el proceso de la digestión.

* Dieta vegetariana.
Si se sigue estrictamente esta dieta, es decir, no consumir absolutamente nada de origen
animal si que va a haber un déficit en alguno de los nutrientes esenciales, como es el caso de la vitamina B12, que se encuentra sólo en alimentos de origen animal. En cuanto a las proteínas alto valor biológico, se pueden obtener mezclando en la alimentación productos con distintos aminoácidos.
En general, si no es alimentación estricta vegetal, es decir, lactovegetariana (se admiten los productos lácteos), ó lactohuevovegetariana (se admiten los productos lácteos y los huevos), tampoco representan ningún peligro y si es verdad que es beneficiosa para ciertos procesos patológicas como las hiperlipemias.

* Dieta macrobiótica Zen.
Se trata de un tipo de dieta que siguen los adeptos a una forma de vida en la que se busca la riqueza y purificación tanto del cuerpo como del alma y para conseguirlo siguen, desde el punto de vista dietético una forma de alimentarse en la que hay siete escalones, a medida que se va ascendiendo por los escalones se va purificando el individuo, y en cada uno de los escalones se va dejando de consumir determinados alimentos hasta llegar a los últimos en los que sólo se admite una alimentación a base de cereales por lo que sí existen problemas carenciales graves que pueden poner en peligro la vida de los que la practican.

4.2. Errores Dietéticas.

* La ingesta de agua durante las comidas engorda. Es falso ya que el agua contiene cero kcal., por lo que no engorda ni fuera ni durante las comidas.
* Las tostadas y la corteza del pan tienen menos calorías que el pan fresco o lo miga. Es falso ya que la composición en nutrientes es exactamente igual, menos en la cantidad de agua que es mayor en el pan fresco y la miga.
* La ingesta de frutas después de las comidas engorda. Es falso, lo que hace engordar es que la energía total ingerida sea mayor que la que se gasta.
* El pescado azul se debe suprimir en dietas para las personas con el colesterol alto. Falso. Es incluso recomendable por las propiedades que tienen la grasa del pescado azul, no solo no aumentan el colesterol, sino que ayuda a su disminución en sangre.
* Los alimentos feculentos engordan. Hay que aplicar el mismo razonamiento que con lo de las frutas.
* La margarina engorda menos que la mantequilla. Falso. Contiene las mismas kcal. Por gramo.
* El aceite de semilla no engorda o engorda menos que el de oliva. Falso. Contiene las mismas kcal. Por gramo.
* Las vitaminas engordan. Falso. Es un nutriente acalórico al igual que el agua y las sales minerales.

V. BIBLIOGRAFÍA.

- Cervera, P.; Clapes, J.; Rigolfas, R.: Alimentación y Dietoterapia. 3ª edición. Edit. Interamericana. Madrid 1998.
- Marán, C.; Díaz, J.; Motilla, T.; Martínez, P.: Nutrición y dietética; Enfermería S21. 1' edición. Edit D.A.E. Grupo Paradigma.
- Rojas Fidalgo, E.: "Dietética, principios y aplicaciones". Ed. CEA. Madrid. 1992.
- Cao Tofija, M.J.:"Enfermería, nutrición y dietética". Ed. Masson-Salvat. Madrid. 1992.
- Grande Covian, F.: "Nutrición y salud". Ed. Temas de hoy, S.A.


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Última modificación: 14 de noviembre de 2016
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